Los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas son los
tres nutrientes principales que encontramos en los alimentos. De estos, los
carbohidratos son el combustible para el cuerpo, suministrando la energía
necesaria, que medimos en calorías. Cuando ingerimos hidratos de carbono, el
cuerpo los convierte en glucosa, que es la fuente de energía que utilizan las
células del cuerpo. Con la insulina, las células son capaces de utilizar esta energía
para realizar las funciones cotidianas de nuestra vida. Además de proporcionar energía
para su cuerpo; los alimentos ricos en hidratos de carbono también son fuente
de vitaminas, minerales, fibra y otros compuestos que ayudan a proteger nuestro
cuerpo.
Los hidratos de carbono, la fibra y la diálisis
Algunos alimentos ricos en carbohidratos contienen fibra,
que juega un papel importante en la protección de su corazón, los vasos
sanguíneos y el colon. Las personas diagnosticadas de la enfermedad renal
crónica (ERC) somos más susceptibles a las enfermedades del corazón, que es la
principal causa de muerte en pacientes en diálisis. Las dietas altas en fibra
ayudan a los niveles de colesterol, reduciendo el riesgo de ataque al corazón u
otros problemas cardiovasculares. Reducir el colesterol puede incluso ayudar a
evitar ciertos medicamentos. Algunos estudios muestran que el aumento de fibra
en la dieta puede reducir la presión arterial y la inflamación. Muchos
pacientes en diálisis se quejan de problemas gastrointestinales, tales como
estreñimiento o diarrea. La fibra puede ayudar a reducir estos síntomas, así
como ayudar a controlar el peso y los niveles de azúcar en la sangre.
